domingo, 3 de agosto de 2008

The Dark Knight: Un Camino Hacia la Oscuridad y Nolan vs Burton


Por Budokan 3 de Agosto de 2008

The Dark Knight comienza con un asalto a un banco a plena luz del día. El Guasón, aún no ha entrado a escena y el mundo en el que existe Ciudad Gótica todavía permanece luminoso. Las siguientes primeras secuencias, también van a ser a luz de día o en espacios bien iluminados, hasta podremos asistir, de manera reveladora, a una batalla de Batman en un estacionamiento para autos. Sin embargo, esta tendencia lumínica va a ir revirtiéndose en la medida que el personaje interpretado por Heath Ledger tenga incidencia sobre la trama. Cuanto más caos genere el Joker más oscura se irá volviendo la ciudad. Por eso podemos leer desde los recursos formales de puesta en escena que Nolan deja su sello de autor en el film. Esa marca que se mostraba en aquella transición hacia la oscuridad que vivía el detective encarnado por Al Pacino en Insomnia o los ilusionistas de The Prestige. En este caso como en los otros, la luz va volviéndose cada vez más tenue hasta llegar a su más baja intensidad en el preciso instante en que el Guasón tiene pleno control de la historia – momento en el que es interrogado por la policía, y ante una pantalla negra, sólo se ve su rostro blanco-.

Otro de los gestos de autoría de Cris Nolan es el tema expuesto anteriormente en el post de Fabián y que tiene como objeto la figura del doble como contraparte existencial obligatoria. Sin Batman no hay Guasón y viceversa como del mismo modo sin Cosmos no habría Caos. Pero esa dualidad, que aquí se muestra con una moneda (símbolo del destino y sus dos caras) viene desde su film anterior en el que un mago-Christian Bale- no podía ser sin su contraparte-Hugh Jackman-, porque ambos eran iguales pero opuestos en cuanto al lugar que ocupaban desde el bien o el mal. En esos dobles infinitos del mundo de Nolan también están Batman y su archienemigo, están Al Pacino y Robin Williams en Insomnia.

Para terminar quería dejar mi impresión acerca de las comparaciones que ha suscitado esta saga en relación a la anterior rodada por Tim Burton. Mientras que el Batman de Nolan se construye desde el cómic, del cual toma el punto de partida a través del diseño de una imagen fragmentada, el verosímil del mundo diegético tomado “en serio” y el conflicto del héroe como elemento primario superior a cualquier trama de acción; el Batman de Burton es el fiel reflejo del pastiche pop propuesto por aquel producto televisivo de la década del ’60 carente de cualquier tipo de visión de mundo posible más que la del mero entretenimiento evasivo.